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El Antaurazo

El gobierno, el Congreso y la situación social y económica convierten en verosímiles, electoralmente hablando, las opciones radicales. Es la opinión de los expertos.

Un fantasma recorre el Club Nacional y sus anexos: si mañana se realizaran las elecciones Antauro Humala sería el candidato con más chances de pasar a segunda vuelta. La pesadilla que la derecha vivió el 2021 podría resultar una broma de mal gusto. Los expertos entrevistados para este informe coinciden en que el discurso radical de Antauro es especialmente atractivo para el electorado frustrado y harto de la crisis social y económica que sacude al país.

“Hemos hecho sondeos privados, no hemos publicado nada aún. En rasgos generales te puedo decir que Antauro es una posibilidad. Es la tendencia que apunta sobre este personaje. El panorama es aún disperso por la cantidad de nombres voceados. Ninguno supera el 12%”, afirma Urpi Torrado, gerente general de Datum.

Pese a que un 77% de la población se muestra a favor de un adelanto de elecciones, sólo el 17,6% puede mencionar a su posible candidato, de acuerdo con el último sondeo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Dentro de ese grupo, Antauro Humala lidera las preferencias junto a Keiko Fujimori.

“Estas elecciones van a tener una coloratura muy inclinada hacia los radicalismos. Antauro Humala está apuntando a recoger un mar de resentimientos con una receta muy directa, populista y punitiva. Tiene la posibilidad de afianzarse en ese espacio electoral y podría acceder a una segunda vuelta”, señala Rodrigo Gil, docente e investigador del IEP.

Omar Castro, gerente general de CPI, sitúa geográficamente a Antauro Humala. “Hay un cansancio y una indignación respecto a la clase política. En el sur –explica Castro– Antauro lidera la intención de voto, que es el mismo voto que permitió que ganaran su hermano Ollanta y Pedro Castillo”.

Para Luis Benavente, director de la consultora Vox Populi, Humala es actualmente el candidato del antiestablishment. Su principal rasgo es generar una conexión emocional con aquella ciudadanía harta de un Estado incapaz y jaqueado por la corrupción.

“Nadie puede saber hoy el peso electoral exacto que tiene Antauro, pero lo que sí podemos saber es que, en el sector que rechaza la política oficial y tradicional, él es quien más relevancia ha tomado”, sostiene Benavente.

Humala, que recientemente realizó una gira por varias ciudades de Cajamarca, ha acaparado nuevamente la atención por sus recientes declaraciones. Ha prometido “fusilar a la derecha vendepatria”, recuperar el Morro de Arica, “desaparecer” a la Confiep y promover la “minería nativa”.

El centro de operaciones de Humala se encuentra en la cuadra dos del jirón Quilca, en el centro de Lima. Allí cuelga, a modo de mandamientos, el decálogo de su partido A.N.T.A.U.R.O. Promete, entre otras cosas, la “renacionalización de todo lo extranjerizado”, la “supresión de todos los peajes carreteros”, la “expropiación de todos los canales de propiedad privada” y la “restitución de la Constitución seminacionalista de 1979”.

En los últimos meses han empezado a aparecer pintas de Humala en distintas regiones del país aludiendo al presidente salvadoreño Nayib Bukele. “Vamos a ‘bukelizar’ el Perú”, decía una publicidad en Loreto. El propio Antauro ya lo utiliza como eslogan en sus mítines. “Vamos a ‘bukelizar’ el país desde arriba y desde abajo”, dijo el exconvicto no hace mucho en Trujillo, por donde anduvo de gira.

Sinesio López, sociólogo y profesor de la Universidad San Marcos, cree que la derecha, “para salir del eje fujimorismo versus antifujimorismo, busca vender la narrativa de hampones versus gente tranquila y civilizada, y eso beneficia a Antauro”.

“El problema es el mismo país, el modelo económico, el sistema social y político. Lo que buscan –dice López– es que la gente se preocupe solamente en la inseguridad, y por eso la política se ‘bukeliza’. La derecha, consciente o no, está trabajando para Antauro Humala”.

“En realidad, Bukele es un derechista, no es un nacionalista. Pero a Antauro lo que le importa es el efectismo radicalista. No hay propuestas, utiliza una política ideológica, no programática. Antauro no dice cómo resolver los problemas del país. Lo que dice es que hay que destruir y fusilar”, explica Luis Benavente.

El auge de los extremismos es un fenómeno mundial que va a favorecer a Antauro. “Ahora los candidatos más atractivos son los de ideas radicales. Esas condiciones lo favorecen”, explica Benavente.

Y para hacer frente a un extremista que dice ser de izquierda, la política local ofrece un radical de derecha. “Rafael López Aliaga se ha colocado a la derecha de Keiko. Él puede salir con el discurso de ‘nosotros vamos a evitar el triunfo de Antauro, también con mano dura’. Las posibilidades de que aparezcan discursos similares a los de Antauro son bastante altas”, señala el sociólogo Fernando Tuesta.

Urpi Torrado advierte que el 20% de electores apostará por una propuesta radical. “Ese porcentaje se puede dividir entre dos candidatos o más, y se anulan entre ellos. La fortaleza de Antauro también puede ser su debilidad”, afirma Torrado.

Castro, de CPI, ensaya una explicación de por qué Humala tiene acogida en cierto sector. “La campaña del fujimorismo en el 2021 era causar pánico y pronosticar un destino como el de Venezuela, pero nada de eso ocurrió. La pregunta que deben hacerse los opositores de Humala es: ¿Cómo va a tener miedo a perderlo todo una persona que no tiene nada?”, apunta Castro.

“Antauro sí es un peligro, pero no se trata de decir que ya está consumado”, señala Eduardo Dargent, politólogo y profesor de la Pontificia Universidad Católica. “(…) Los nuevos grupos políticos –agrega– deberían buscar propuestas atractivas porque al establishment actual es muy poco lo que se le puede pedir. Están ensimismados y disfrutando de su estabilidad a espaldas de la ciudadanía”.

“Ya en este momento hay 28 partidos inscritos, podemos llegar tranquilamente a 35 y la oferta va a crecer enormemente. Pedro Castillo apareció en marzo del 2021. En el Perú no siempre el que empieza antes cosecha triunfos”, afirma Tuesta.

Rodrigo Gil, del IEP, apunta a que el actual gobierno también está contribuyendo a impulsar una candidatura radical. “Este gobierno es altamente percibido como corrupto, débil y, además, no resuelve problemas fundamentales como la inseguridad y la inestabilidad económica. Lo que está haciendo el gobierno es profundizar más esas fracturas sobre las que se construye el voto crítico”, afirma Gil.

Para evitar que Antauro se convierta en un peligro real el Congreso empezó a cocinar una reforma constitucional que impida la candidatura a sentenciados por asesinato, secuestro, traición a la patria y otros delitos. El hermano de Ollanta Humala, exconvicto por el asesinato de cuatro policías, quedaría fuera de carrera antes de empezar. Pero la reforma está en la congeladora porque los congresistas temen un efecto búmeran que acabe con la candidatura de sus “jefes”.

“La certeza que tenemos –dice Omar Castro, de CPI– es que cualquier candidato que se enfrente a Keiko Fujimori va a ganar”.

De la revista: Hildebrand en sus Trece de fecha 31-05-2024

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