Este 30 de octubre, Tacna se prepara para una paralización general en respuesta a la convocatoria de un paro regional impulsado por diversos gremios y sectores sociales, quienes unidos bajo dos puntos importantes: la oposición a la permanencia de la cárcel de Challapalca y la exigencia de mayores medidas de seguridad en la región. La manifestación, que ha reunido a sectores como transportistas, comerciantes, docentes, agricultores y colectivos ciudadanos, busca visibilizar la preocupación regional por el impacto de la penitenciaría y el creciente clima de inseguridad en Tacna.
El rechazo a Challapalca, el penal de máxima seguridad ubicado en Puno y que alberga a internos de alta peligrosidad, ha sido un tema recurrente para la ciudadanía tacneña. Las organizaciones señalan que, debido a la ubicación del penal en una zona fronteriza, Tacna experimenta un flujo constante de delincuentes de alto perfil y su eventual reubicación en la región genera temores de incremento de violencia e inseguridad. “No podemos permitir que Tacna sea vista como la región de paso de delincuentes y que los tacneños vivan en constante preocupación,” expresó el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de Tacna, quien resaltó el impacto negativo que la existencia de este penal tiene sobre la percepción de seguridad en la región.
Además del rechazo a Challapalca, el paro también plantea la urgente necesidad de reforzar la seguridad en Tacna, pues los ciudadanos perciben que el índice de delitos ha ido en aumento en los últimos años. Los gremios organizadores han exigido que el gobierno central destine mayores recursos a la región para incrementar el número de efectivos policiales, equipos de vigilancia y estrategias de prevención del delito.
La movilización contará con la participación de gremios de transporte, quienes paralizarán sus servicios en la región, y de comerciantes, que han decidido cerrar mercados y tiendas como muestra de solidaridad con las demandas de seguridad. El sector educativo, por su parte, también suspenderá actividades en las instituciones públicas y privadas en apoyo al paro, lo que demuestra la adhesión masiva a estas demandas de la ciudadanía.
Ante la convocatoria, el gobierno central ha expresado la necesidad abrir el dialogo con los representantes de Tacna; sin embargo, los gremios sostienen que el paro es un paso necesario para ser escuchados y advierten que, de no obtener compromisos concretos, podrían intensificar sus medidas en defensa de la seguridad y el bienestar regional. Este 30 de octubre, Tacna enviará un mensaje claro: la seguridad y la dignidad de sus ciudadanos no son negociables.
