Hoy domingo 4 de octubre, millones de peruanos acudirán a las urnas para elegir a sus próximas autoridades regionales y municipales. Más que una jornada electoral, será una decisión que tendrá consecuencias durante los próximos cuatro años.
A pocas horas de las Elecciones Regionales y Municipales 2026, la pregunta que debería hacerse cada ciudadano no es cuánto recibió durante la campaña, sino qué candidato está realmente preparado para administrar los recursos públicos y responder a las necesidades de su región, provincia o distrito.
En una campaña electoral aparecen de todo: regalos, actividades, obsequios, promesas, grandes concentraciones y campañas publicitarias que pueden dar la impresión de que algunos candidatos tienen recursos prácticamente ilimitados.
Pero el ciudadano debe preguntarse: ¿de dónde sale todo ese dinero? ¿Quién financia la campaña? ¿Y qué podría ocurrir después de las elecciones?
Un polo, una bolsa, una comida o cualquier otro obsequio puede durar un día. Una mala decisión electoral puede durar cuatro años.
Por eso, el llamado es a no dejar que un regalo, una fiesta o una campaña millonaria determine el voto. El JNE mantiene su plataforma de Voto Informado, precisamente para que los ciudadanos puedan revisar información de los candidatos antes de acudir a las urnas.
¿Y QUÉ PASA CON LOS QUE YA GOBERNARON?
También corresponde mirar hacia atrás.
En cada elección aparecen nombres conocidos, algunos de ellos con experiencia previa en gobiernos regionales o municipales. Y tener experiencia, por sí solo, no debería ser ni una virtud automática ni una condena.
La pregunta debe ser otra:
¿Qué hicieron cuando tuvieron la oportunidad de gobernar?
¿Qué obras prometieron?
¿Cuáles cumplieron?
¿Cuánto presupuesto administraron?
¿Qué resultados dejaron?
¿Existen cuestionamientos, investigaciones o procesos que el elector deba conocer?
¿Sus propuestas actuales son diferentes o simplemente vuelven a ofrecer lo que ya prometieron anteriormente?
La democracia no debería funcionar solamente a partir de discursos de campaña. También debería existir memoria ciudadana.
Porque una elección no consiste únicamente en escoger quién promete más, sino en revisar quién presenta un proyecto viable, quién tiene una trayectoria que pueda ser evaluada y quién ofrece explicaciones claras sobre su pasado y sus propuestas.
NO VOTES POR EL REGALO. VOTA INFORMADO.
El voto es secreto y cada ciudadano tiene la libertad de decidir. Pero esa libertad también implica responsabilidad.
Antes de marcar la cédula, vale la pena detenerse unos minutos, revisar las hojas de vida, conocer las propuestas, verificar antecedentes y comparar lo que se promete con lo que realmente puede hacerse desde el cargo al que se postula.
No se trata de votar por el candidato más conocido, por el que tiene más propaganda ni por quien organiza la campaña más grande.
Se trata de preguntarnos:
¿Quién tendrá en sus manos los recursos públicos de nuestra región, provincia o distrito durante los próximos cuatro años?
Este domingo 4 de octubre, el poder estará nuevamente en manos del ciudadano.
Después de las elecciones vendrán las obras, los presupuestos, las decisiones y las responsabilidades.
Por eso, antes de votar, piense, revise, compare y decida libremente.
Porque un regalo se acaba.
El voto, en cambio, puede marcar el rumbo de toda una comunidad.
VISIÓN MACROSUR
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