Wilber Flores justificó su ausencia en el debate regional denunciando el incendio de su camioneta. El hecho merece investigación, pero también deja una pregunta política: ¿fue una razón de fuerza mayor o una conveniente salida para no enfrentar el debate?
TACNA. En política, las ausencias también hablan.
Y la ausencia de Wilber Flores Cachicatari, candidato al Gobierno Regional de Tacna por Podemos Perú, en el debate electoral del último 11 de septiembre, difícilmente puede pasar inadvertida.
El encuentro, organizado por el Jurado Nacional de Elecciones, había sido concebido precisamente para que los candidatos expusieran sus propuestas frente a los problemas de Tacna y, sobre todo, para que los electores pudieran comparar sus capacidades y posiciones antes de acudir a las urnas.
Flores no estuvo.
¿La razón?
Según su propia versión, un hecho grave: el incendio de la camioneta que utilizaba como movilidad y que habría sido provocado por manos extrañas.
Si efectivamente se trató de un atentado, estamos ante un hecho gravísimo que debe ser investigado y sancionado.
Pero en política también corresponde formular preguntas.
CUANDO LA AUSENCIA NECESITA UNA EXPLICACIÓN
El problema no es solamente que Wilber Flores no haya asistido.
El problema es que la explicación aparece vinculada a un hecho que, por su naturaleza, requiere ser esclarecido.
Porque una cosa es afirmar que una camioneta se incendió.
Y otra, muy distinta, afirmar que se trató de un atentado contra un candidato.
¿Existe una denuncia policial?
¿Se ha determinado técnicamente que el incendio fue provocado?
¿Hay cámaras de seguridad?
¿Existen testigos?
¿La Policía investiga el hecho?
¿Hay una investigación fiscal?
Mientras esas preguntas no tengan respuestas verificables, el electorado solamente conoce la versión entregada por el propio candidato.
Y esa versión puede ser legítima.
Pero también puede ser cuestionada.
TACNA YA CONOCE LAS AUSENCIAS EN LOS DEBATES
No es la primera vez que una elección en Tacna registra candidatos que deciden no presentarse a un debate.
En el proceso regional de 2022, por ejemplo, varios postulantes no participaron en el debate organizado por el JNE. Entre los ausentes estuvieron Luis Torres Robledo y Willy Marca Layme.
Y en las elecciones municipales de 2018 también hubo candidatos que no participaron en debates, incluso algunos que habían confirmado previamente su asistencia.
Es decir, la ausencia de candidatos en espacios de confrontación electoral no es nueva en Tacna.
Lo que cambia ahora es la justificación.
Esta vez, la explicación planteada por Wilber Flores tiene un componente mucho más dramático: un supuesto atentado.
Y justamente por eso la ciudadanía tiene derecho a exigir mayor claridad.
¿EVITAR EL DEBATE TAMBIÉN ES UNA ESTRATEGIA?
Un debate electoral tiene una característica que ningún mitin puede reemplazar:
obliga al candidato a responder.
No se trata solamente de hablar.
Hay que contestar preguntas.
Hay que defender propuestas.
Hay que enfrentar cuestionamientos.
Hay que compartir escenario con los adversarios.
Y, sobre todo, hay que exponerse ante los ciudadanos.
Para un candidato, eso puede ser una oportunidad.
Pero también puede convertirse en un riesgo.
Especialmente cuando existen preguntas incómodas que podrían surgir durante el intercambio.
Por eso, desde VISIÓN MACROSUR consideramos legítimo plantear una interrogante política:
¿El supuesto atentado fue una circunstancia absolutamente fortuita que impidió la participación de Wilber Flores o terminó convirtiéndose en una justificación conveniente para no acudir al debate?
No estamos afirmando que el candidato haya provocado el incendio ni que su denuncia sea falsa.
Eso corresponde determinarlo a las autoridades.
Estamos preguntando algo diferente:
¿Qué evidencias existen para respaldar la explicación que dio el candidato?
EL ELECTOR NO PUEDE SER TRATADO COMO UN ESPECTADOR
Tacna no necesita candidatos que solamente aparezcan en fotografías, mítines o redes sociales.
Necesita candidatos capaces de explicar sus propuestas, responder preguntas y enfrentar públicamente sus posiciones.
El debate del 11 de septiembre era precisamente una de esas oportunidades.
Wilber Flores decidió no estar.
Su explicación debe ser respetada mientras no existan pruebas en contrario.
Pero también debe ser sometida al escrutinio público, porque estamos hablando de una persona que aspira a dirigir el Gobierno Regional de Tacna.
Y si el incendio fue realmente un atentado, será necesario que las investigaciones lo demuestren.
Pero si no existen evidencias suficientes que permitan sostener esa versión, entonces la ciudadanía tendrá todo el derecho de preguntarse si aquella tragedia terminó siendo utilizada políticamente como una salida para evitar el debate.
TACNA MERECE CANDIDATOS QUE DEN LA CARA
Las elecciones no se ganan solamente evitando errores.
También se ganan demostrando capacidad para enfrentarlos.
VISIÓN MACROSUR considera que los candidatos que aspiran a gobernar Tacna deben entender que el debate no es un favor que le hacen a los periodistas ni a sus adversarios.
Es un derecho de los ciudadanos.
Y cuando un candidato no asiste, tiene que explicar por qué.
Wilber Flores ya dio su explicación.
Ahora corresponde conocer los hechos.
Porque si hubo un atentado, Tacna necesita saber quién quiso intimidar a un candidato.
Pero si el incendio terminó siendo utilizado como una justificación para no acudir al debate, también sería una señal preocupante.
En ambos escenarios, la verdad importa.
Y en una campaña electoral, la verdad no debería ser una estrategia.
Debería ser una obligación.
