La salida de Betssy Chávez hacia México ha abierto una nueva controversia política en el país.
El Gobierno peruano otorgó las garantías y el salvoconducto que permitieron a la ex presidenta del Consejo de Ministros abandonar el territorio nacional, luego de permanecer asilada en la Embajada de México en Lima. La Cancillería señaló que la medida se adoptó conforme a los artículos V y XII de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954.
PERO HAY UN DETALLE QUE CAMBIA TODO EL ESCENARIO
Betssy Chávez no salió del Perú únicamente en condición de asilada política.
Sobre la ex primera ministra pesa una condena de 11 años, 5 meses y 15 días de prisión por conspiración para una rebelión, relacionada con los acontecimientos del 7 de diciembre de 2022 durante el gobierno de Pedro Castillo.
Antes de concretarse su salida, el Gobierno peruano comunicó a México la existencia de esta condena y dejó abierta la posibilidad de solicitar posteriormente su extradición.
ENTONCES SURGE LA PREGUNTA: ¿POR QUÉ DEJARLA SALIR PARA DESPUÉS INTENTAR TRAERLA DE REGRESO?
Esa es precisamente una de las principales interrogantes que deja esta decisión.
El salvoconducto permitió que Chávez abandonara el Perú y llegara a México, país que le había concedido asilo diplomático. Al mismo tiempo, los gobiernos peruano y mexicano acordaron restablecer sus relaciones diplomáticas, rotas desde noviembre de 2025 precisamente a raíz del asilo concedido a la ex primera ministra.
🇲🇽 Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la decisión peruana como una “acción de buena voluntad”.
UNA DECISIÓN QUE MERECE EXPLICACIONES
El Gobierno sostiene que actuó respetando los compromisos internacionales asumidos por el Perú.
Pero políticamente queda una pregunta inevitable:
¿El Perú estaba jurídicamente obligado a otorgar el salvoconducto o la salida de Betssy Chávez fue también parte de una negociación política para recomponer las relaciones con México?
Porque una cosa debe quedar clara: el salvoconducto no borra la condena contra Betssy Chávez ni significa que el Estado peruano la haya declarado inocente.
Ahora Chávez está en México y el propio Gobierno peruano reconoce que eventualmente podría iniciar un procedimiento para solicitar su extradición.
Paradójicamente, entonces, el Perú permitió primero su salida y podría posteriormente pedir a México que la entregue nuevamente a la justicia peruana.
📢 VISIÓN MACROSUR
Los tratados internacionales deben respetarse, pero las decisiones del Estado también deben explicarse con absoluta transparencia.
Los peruanos tienen derecho a conocer qué motivó finalmente el cambio de posición del Gobierno, cuáles fueron los acuerdos alcanzados con México y qué ocurrirá ahora con la condena que pesa sobre Betssy Chávez.
🔥 ¿SALVOCONDUCTO POR OBLIGACIÓN INTERNACIONAL O DECISIÓN POLÍTICA PARA RECOMPONER RELACIONES CON MÉXICO?
La polémica recién comienza.
