Uno de los principales cuestionamientos fue el formato del evento, en el que se mezcló en un mismo espacio a candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados, lo que generó confusión entre los asistentes y televidentes. Además, durante algunos momentos del debate, varios participantes no fueron correctamente identificados en pantalla, ya que no se mostraban sus nombres ni el partido político al que representaban.
Otro aspecto criticado fue la transmisión del debate. El JNE optó por difundir el evento a través del canal de cable Telesur, lo que —según las críticas— habría limitado el alcance entre la población. Diversas voces consideran que la entidad electoral debió contratar medios de comunicación de señal abierta, tanto radiales como televisivos, para garantizar una mayor cobertura y permitir que los electores conozcan a los candidatos al Congreso por Tacna.
A esta situación se sumó la escasa presencia de periodistas durante el evento. Según se indicó, no se habrían brindado las facilidades necesarias para que los medios de comunicación puedan cubrir el debate, lo que habría reducido la participación de la prensa local y la difusión de lo ocurrido durante la jornada.
Las críticas también apuntan a una aparente contradicción entre la campaña institucional de “voto informado” promovida por el JNE y las dificultades registradas durante el evento. Para algunos observadores, las condiciones del debate no contribuyeron plenamente a que los ciudadanos accedan a información clara sobre las propuestas de los aspirantes.
Asimismo, se registraron fallas técnicas durante el desarrollo del debate. En la primera jornada, algunos candidatos expusieron parte de sus propuestas con el micrófono apagado. En otros momentos, el sistema de sonido dificultó entender con claridad las intervenciones, ya que el audio de los micrófonos utilizados no permitía escuchar de manera adecuada los mensajes de los participantes.
Hasta el momento, el Jurado Nacional de Elecciones no ha emitido un pronunciamiento público sobre las observaciones planteadas respecto a la organización y transmisión del debate. Entretanto, sectores de la ciudadanía señalan la necesidad de mejorar estos espacios, considerados fundamentales para que los electores puedan evaluar las propuestas de quienes buscan representarlos en el Congreso.
