El líder etnocacerista visitó la ciudad de Tacna como parte de su recorrido político por el sur del país. Reconoció que no podrá postular en 2026, pero llamó a un frente progresista. Su discurso terminó con un mensaje personalista que generó incomodidad en algunos asistentes.
El líder etnocacerista Antauro Humala llegó este fin de semana a la ciudad de Tacna, donde dio una conferencia de prensa en el Sindicato de Construcción Civil asismimo ofreció una «Charla Magistral» como los mismos organizadores del evento lo calificarón, el evento congrego a la prensa y simpatizantes del personaje político del Perú. Estuvieron simpatizantes, curiosos e interesados en escuchar sus planteamientos de cara a las elecciones generales de 2026. Aunque actualmente está inhabilitado para postular a la presidencia debido a que el poder Judicial ordenó la desactivación del partido A.N.T.A.U.R.O. con lo cual prácticamente quedó fuera de la carrera presidencial. Humala aprovechó la tribuna para reafirmar que su movimiento seguirá siendo un actor central en la política nacional.
Ante las interrogantes de la prensa, Humala confirmó que efectivamente el no podrá ser candidato presidencial y por lo cual planteó la necesidad de articular una alianza con diversos frentes de izquierda, destacando que el Perú atraviesa una crisis de representación y que la ciudadanía exige nuevas opciones fuera del espectro de los partidos tradicionales. Según dijo, un bloque progresista y popular podría convertirse en la principal alternativa frente al “continuismo político y económico” que, a su juicio, ha gobernado las últimas décadas.
El discurso estuvo cargado de referencias al descontento social, a la precariedad de los sectores populares y a la necesidad de cambios estructurales en la economía y el Estado. Tacna, como parte del sur andino, representa un bastión histórico del nacionalismo y de las expresiones políticas contestatarias, razón por la cual el etnocacerismo busca consolidar allí su influencia.
No obstante, lo que parecía un mensaje de apertura hacia la unidad de la izquierda terminó en un cierre polémico. Humala declaró que “solo el antaurismo salvará al Perú”, una frase que fue recibida con incomodidad y gestos de desaprobación entre parte de los asistentes. La afirmación expuso la contradicción de su estrategia: mientras llama a construir consensos con otras fuerzas progresistas, reafirma un discurso centrado en su figura y en la exclusividad de su movimiento.
Implicancias políticas
El episodio refleja las tensiones internas del proyecto de Humala. Por un lado, su capacidad de convocatoria y su discurso radical lo mantienen como un referente para sectores desencantados de la política tradicional. Por otro, su personalismo y rigidez ideológica podrían convertirse en obstáculos para lograr la cohesión que exige un frente amplio de izquierda.
Analistas señalan que, aunque el antaurismo conserva fuerza en regiones del sur, aún está por verse si podrá trascender la figura de Humala y convertirse en una opción real de poder. En el escenario electoral, su rol podría ir desde aliado estratégico de un candidato de izquierda hasta factor de división dentro del bloque progresista.
Con su visita a Tacna, Humala vuelve a poner en agenda el debate sobre el futuro de la izquierda en el Perú, al mismo tiempo que recuerda que su movimiento, aunque limitado por su inhabilitación política, seguirá buscando protagonismo en las calles y en la opinión pública.
